domingo, 22 de febrero de 2009

El alcance y la cobertura de medios - Alemania Nazi y la URSS

El Método

Delimitaremos las fronteras de nuestro trabajo, pues la intención es estudiar el Volante (propaganda impresa) que aunque sencillo en su método, no ha de ser despreciado aun en nuestros días.
El volante con unas pocas frases distribuidas en una calle no ha perdido su efectividad, pero no debe estar cargada de un discurso largo sino que debe ser puntual, con frases cortas, impactantes y puntuales.

Una vez que son lanzadas a excepción del anuncio de una reunión son rápidamente olvidadas. Por eso deben ser cortas en su mensaje.

Otra prometedora innovación son los Volantes con caricaturas. Un oportuno boceto de caricatura con un apropiado comentario es adecuado. Una buena fotografía es también adecuada. Los Volantes llamativos en varios colores, con slogans penetrantes, lanzados a través de la ciudad entera y sus localidades pueden ser muy efectivos.

En relación a su distribución, El que conoce de sicología de masas, sabe muy bien que la gente lo tomara sólo cuando sabe que es gratis.

Es por ello que los Panfletos, volantes, periódicos gratuitos y folletos deben ser distribuidos solamente en aquellos lugares donde sea probable que los lean inmediatamente. Buenos lugares son las estaciones del Tren, (para aquellos que van a tomar el Tren, no para aquellos que vienen de él. La gente puede leerlo en el tren, no en la calle).

Otro ejemplo; distribuir en las puertas de las fabricas o empresas, (no a la salida del turno), así el material puede ser leído durante el descanso. Los volantes y periódicos son un excelente material para ojear en las oficinas de desempleados, para viajeros en trenes de larga distancia, etc. En fin en cualquier lugar donde haga falta matar el tiempo.

Los Afiches, a pesar de su costo elevado, son la mejor forma de propaganda, y en comparación a sus resultados son una forma económica de publicidad. Los afiches con texto dan un breve sumario de un mitin, y ponen al tanto al lector de los objetivos del Orador.

Es bien notorio que los afiches textuales tienen su propio estilo así por ejemplo, un observador detallista puede ver a distancia que un afiche tiene algo en relación con los Nazis.

Los afiches grandes rojos deben ser diseñados para que se mantengan al borde de la columna donde va a ser pegado. Los afiches pequeños son inefectivos y no se apegan al significado de propagación. (Nadie se va a poner a leer un afiche atiborrado de texto). La parte superior debe ser suficientemente clara para atraer la atención, la parte inferior debe también capturar la atención. Por ejemplo, La svástica debe ser utilizada con moderación al principio sobre todo en los barrios de clase media.

El encabezado debe ser largo, esto podría dominar el afiche. En general, el nombre del partido debe ser enfatizado en el texto. El texto debe como ya hemos mencionado, ser corto y dilucidar el tópico de una reunión. Mencionar la Prensa también es apropiado.

Los Afiches efectivos deben enfatizar palabras que creen cierto humor o atmósfera y que pueda ser fácilmente visto desde lejos.

El afiche con texto (Mensaje Lingüístico) cumple su objetivo, cuando además del ya comentado contenido claro, se da suficientemente tiempo para leerlo. Si no fuera así, es mejor una buena foto. El efecto de una foto se basa en la fácil capacidad de entendimiento que se puede generar con solo una mirada para hacerse una actitud espiritual instantánea, mientras que el afiche con texto necesita tomarse un tiempo para leerlo y pensar en torno a ello. (El apresurado habitante de la ciudad generalmente no tiene mucho tiempo. En su mayor parte, él solo da una breve mirada a los afiches cuando les pasa por el lado). La fotografía tiene que decirlo todo muy rápidamente en una sola mirada como si lo dijera todo de un afiche con texto, en toda su extensión. En este punto reposa la dificultad. Es difícil encontrar una buena foto con unas pocas palabras contagiantes.