domingo, 12 de abril de 2009

"Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros." Jean-Paul Sartre

Tema
Esta investigación se centrara en la propaganda política impresa, de la segunda guerra mundial, en su evolución y en los rasgos que aún permean en nuestro contexto.
Planteamiento del problema
Ya que el objetivo de la propaganda política de la segunda guerra es propagar el ideal y persuadir, podemos plantearnos dos preguntas principales provisionales desde el mensaje, a saber: ¿Crea la propaganda basada en la agresión una huella de intolerancia en el receptor? y ¿En que medida el hombre expuesto a las propagandas revaloriza su postura política?
Estas preguntas Suponen en primer lugar una mayor flexibilidad para una investigación de la praxis, centrada en el proceso de querer indagar sobre los alcances de un medio no extinto, entonces ¿como cobra en la actualidad notabilidad?, ¿como afecta al hombre en nuestro contexto? y ¿en que ambiente se desarrolla?
Objetivos
· A partir de los contenidos en la propaganda, ¿como se ven influenciados y que modelo de hombre se genera a partir de la lectura del discurso?.
· Establecer relaciones estéticas y de contenido simbólico entre las propagandas nacional socialistas alemanas y las propagandas actualmente registradas.
· Ya que el contenido de los discursos se genera en una atmosfera de agresión y resguardo es adecuado conocer su entorno y desarrollo.
· El interés de esta investigación no se concentrara exclusivamente en hacer un recuento y un estudio de los contenidos anegados en la propaganda política, sino que también espera dar objeción al estilo de vida subcultural que aun en nuestro contexto utiliza dicha herramienta.
· A partir de la frase de Jean-Paul Sartre: "Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros." Podemos formular una propuesta para formar un nuevo modelo de hombre, aparte del modelo conocido en dichas propagandas.
Marco Histórico

Seria una tarea pretenciosa de mi parte condensar la vasta historia de la propaganda política en esta investigación, Por ello me he propuesto en este breve marco histórico dar una presentación de los personajes más notorios al lector.

La propaganda dentro del gobierno alemán nacional socialista y dentro del partido comunista de la Unión Soviética, es una herramienta significativa para entrar en la psique del pueblo, ya desde la primera guerra mundial con la representación del periodista Walter Lippman y el psicólogo Edward Bernays, se manipulo la propaganda para fomentar la primera campaña anti-alemana en los Estados Unidos, y desde luego que el pueblo aprobara la participación del estado en dicha contienda. Evidentemente los resultados fueron bastante exitosos y sentaron las bases para concebir esta herramienta como medio de control de la opinión pública.
En la segunda guerra mundial Joseph Goebbels (fotografia al margen izquierdo) fue el ministro de educación popular y propaganda del “tercer Reich” y se gano el apelativo del padre de “la propaganda nazi”, pues su cargo consistía en inspeccionar todos los medios. Además le correspondía imposibilitar que saliera a luz la información de otros países. De una u otra manera este tipo de propaganda imposibilita la verdad faltando así al principio moral de la información.
En la guerra fría la propaganda política hizo parte de un combate simbólico y retórico. Y al igual que en la segunda guerra mundial esta herramienta fue usada de manera sofisticada tanto por Estados Unidos como la Unión soviética.
A lo largo de toda la historia bélica constantemente fueron usadas técnicas para el engrandecimiento de las fuerzas y de propagación de información falsa. Estos métodos tenían como objetivos principales conservar la confianza de las tropas propias e intimidar a las fuerzas opositoras.
Por otra parte los britanicos eran habiles con el manejo de la propaganda; tanto los británicos como los nazis se ocuparon de conseguir oprimir la opinión pública de los americanos. Podemos tomar como ejemplo el plan desarrollado por los propagandistas nazis que consistía en estimular a los americanos de descendencia alemana y también a los irlandeses, pues sabían bien su antipatía ante los británicos. Pero planes del descrédito como este no tuvieron éxito y la propaganda británica ganó credibilidad.
El propio Adolf Hitler en su obra Mein Kampf describe los alcances de la propaganda británica: "En el año 1915, el enemigo comenzó su propaganda entre nuestros soldados. A partir de 1916 continuó más intensivamente, y en el inicio de 1918 se transformó en una nube negra. Uno puede ver ahora los efectos de la seducción gradual. Nuestros soldados aprendieron a pensar como el enemigo pretendía. Alemania falló en reconocer la propaganda como un arma de primera utilidad, donde los ingleses la utilizaron con gran pericia y genial deliberación".

Estos métodos tenían como objetivos principales mantener la confianza de las tropas propias e intimidar a las fuerzas opositoras.
Entre el período de Entreguerras, se desarrollaran profundos estudios sobre la cuestión propagandística. Muchos de los grandes expertos y autores reflexionaron sobre ella, en lo que más tarde vendría a transformarse en la teoría de la propaganda. Comenzaron igualmente estudios relacionados con la opinión pública y la influencia de los medios de comunicación masivos en la sociedad.

Fueron tres los principales modelos en que se fundamentaron casi todos los movimientos propagandísticos: el occidental o anglosajón, el más elaborado
pero con resultados menos funcionales; el soviético, que ganó su perfil con el desarrollo de la propaganda leninista; y el de las dictaduras fascistas. Cuando se llega a la Segunda Guerra Mundial, los estudios elaborados en las últimas décadas y los nuevos medios, como la radio y cine, permitieron que se pusiese en marcha de ambos bandos una máquina de propaganda nunca vista hasta el presente. Uno de los mejores ejemplos fue la desarrollada por la Alemania nazi.

Dentro de la historia de la propaganda política ningún personaje ha influido tan eficazmente como Goebbels quien formuló 11 principios que a continuación les presentare y que aun sirven de referente para algunos partidos y colectivos políticos.

Los Once Principios
(
Joseph Goebbels)
  1. Principio de simplificación del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
  2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
  3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
  4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
  5. Principio de la vulgarización: "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".
  6. Principio de orquestación: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí viene también la famosa frase:"Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".
  7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público está ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
  8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
  9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
  10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
  11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

domingo, 22 de febrero de 2009

El alcance y la cobertura de medios - Alemania Nazi y la URSS

El Método

Delimitaremos las fronteras de nuestro trabajo, pues la intención es estudiar el Volante (propaganda impresa) que aunque sencillo en su método, no ha de ser despreciado aun en nuestros días.
El volante con unas pocas frases distribuidas en una calle no ha perdido su efectividad, pero no debe estar cargada de un discurso largo sino que debe ser puntual, con frases cortas, impactantes y puntuales.

Una vez que son lanzadas a excepción del anuncio de una reunión son rápidamente olvidadas. Por eso deben ser cortas en su mensaje.

Otra prometedora innovación son los Volantes con caricaturas. Un oportuno boceto de caricatura con un apropiado comentario es adecuado. Una buena fotografía es también adecuada. Los Volantes llamativos en varios colores, con slogans penetrantes, lanzados a través de la ciudad entera y sus localidades pueden ser muy efectivos.

En relación a su distribución, El que conoce de sicología de masas, sabe muy bien que la gente lo tomara sólo cuando sabe que es gratis.

Es por ello que los Panfletos, volantes, periódicos gratuitos y folletos deben ser distribuidos solamente en aquellos lugares donde sea probable que los lean inmediatamente. Buenos lugares son las estaciones del Tren, (para aquellos que van a tomar el Tren, no para aquellos que vienen de él. La gente puede leerlo en el tren, no en la calle).

Otro ejemplo; distribuir en las puertas de las fabricas o empresas, (no a la salida del turno), así el material puede ser leído durante el descanso. Los volantes y periódicos son un excelente material para ojear en las oficinas de desempleados, para viajeros en trenes de larga distancia, etc. En fin en cualquier lugar donde haga falta matar el tiempo.

Los Afiches, a pesar de su costo elevado, son la mejor forma de propaganda, y en comparación a sus resultados son una forma económica de publicidad. Los afiches con texto dan un breve sumario de un mitin, y ponen al tanto al lector de los objetivos del Orador.

Es bien notorio que los afiches textuales tienen su propio estilo así por ejemplo, un observador detallista puede ver a distancia que un afiche tiene algo en relación con los Nazis.

Los afiches grandes rojos deben ser diseñados para que se mantengan al borde de la columna donde va a ser pegado. Los afiches pequeños son inefectivos y no se apegan al significado de propagación. (Nadie se va a poner a leer un afiche atiborrado de texto). La parte superior debe ser suficientemente clara para atraer la atención, la parte inferior debe también capturar la atención. Por ejemplo, La svástica debe ser utilizada con moderación al principio sobre todo en los barrios de clase media.

El encabezado debe ser largo, esto podría dominar el afiche. En general, el nombre del partido debe ser enfatizado en el texto. El texto debe como ya hemos mencionado, ser corto y dilucidar el tópico de una reunión. Mencionar la Prensa también es apropiado.

Los Afiches efectivos deben enfatizar palabras que creen cierto humor o atmósfera y que pueda ser fácilmente visto desde lejos.

El afiche con texto (Mensaje Lingüístico) cumple su objetivo, cuando además del ya comentado contenido claro, se da suficientemente tiempo para leerlo. Si no fuera así, es mejor una buena foto. El efecto de una foto se basa en la fácil capacidad de entendimiento que se puede generar con solo una mirada para hacerse una actitud espiritual instantánea, mientras que el afiche con texto necesita tomarse un tiempo para leerlo y pensar en torno a ello. (El apresurado habitante de la ciudad generalmente no tiene mucho tiempo. En su mayor parte, él solo da una breve mirada a los afiches cuando les pasa por el lado). La fotografía tiene que decirlo todo muy rápidamente en una sola mirada como si lo dijera todo de un afiche con texto, en toda su extensión. En este punto reposa la dificultad. Es difícil encontrar una buena foto con unas pocas palabras contagiantes.